Audiología

Gracias al oído nos podemos comunicar con nuestro entorno, por eso somos fieles creyentes de que su cuidado es primordial.

El oído es un órgano pequeño y al mismo tiempo bastante complejo. Absorbe las ondas sonoras transformándolas en mensajes para nuestro cerebro. Es por ello que su cuidado y revisión periódica son tan importantes.

Pérdida auditiva

La disminución de la audición es un proceso natural y progresivo que ocurre con los años, no produce dolor y tampoco es detectable de un momento a otro; es por esto que cuesta tanto detectarlo a tiempo.

La disminución progresiva de la capacidad auditiva, es una de las patologías que afecta a la mayoría de la población. Bien sea, como consecuencia de la edad, incorrecto ciudado del oído y exposición a agentes externos que aceleran el desgaste del órgano.

Oído cansado

Profesionalmente conocida como presbiacusia, es el síndrome del oído cansado. Entre los 27 y 30 años de vida, el cuerpo humano empieza a envejecer, iniciando de forma natural un proceso gradual de pérdida auditiva, que a lo largo de los años irá afectando nuestras habilidades comunicativas y como consecuencia, nuestras relaciones sociales.

Este proceso comienza con la dificultad en la comprensión de las palabras, en una conversación cotidiana. Aunque es difícil de detectar porque, inconscientemente nuestro cerebro es capaz de descifrar el mensaje por contexto o incluso apoyándose en otros sentidos como la vista para integrar el movimiento de los labios y el lenguaje corporal del emisor.

Ante la mínima señal de pérdida auditiva, es primordial consultar a un especialista que realice las pruebas necesarias y establezca el tratamiento a seguir. En nuestro gabinete de audiología estaremos encantadas de atenderte.

Hipoacusia

Comunmente conocida como sordera, es el daño presente en la capacidad auditiva independientemente de su causa.

Esta puede deberse a la sobre exposición de ruidos, patologías hereditarias, consecuencia de enfermedades virales o bacterianas (meningitis, sarampión, escarlatina) infecciones del oído tratadas incorrectamente, acumulación de cera o presencia de objetos extraños en el canal auditivo.

De cualquier manera, lo más recomendable es consultar a un profesional para determinar la causa y mejores formas de tratamiento.