PRUEBA AUDITIVA

La pérdida auditiva es un problema muy común. Se calcula que afecta a una de cada seis personas adultas, aunque no todas son conscientes de ello. 

Dos factores suelen estar detrás de la pérdida auditiva: la edad y la exposición prolongada al ruido, aunque hay muchas otras causas y cada caso es diferente. Te vamos a ayudar a identificar los síntomas para detectarlos a tiempo y encontrar el tratamiento adecuado.

¿Qué es la pérdida auditiva?

El propio nombre de la dolencia nos índica en qué consiste. Una persona sufre pérdida auditiva o hipoacusia cuando su capacidad de oír se ve reducida. Implica una dificultad para seguir conversaciones o escuchar ciertos sonidos y la OMS considera que es discapacitante cuando la pérdida supera los 35 decibelios (dB) en el oído que oye mejor.

La prevalencia de la hipoacusia discapacitante va aumentando con la edad. Entre las personas jóvenes se registran algunos casos puntuales, pero a partir de los 60 años afecta, como mínimo, a una cuarta parte de la población.

¿Cuáles son las causas de la pérdida auditiva?

Perder audición es una consecuencia natural de hacerse mayor. Muchas personas empiezan a notarlo ya a partir de los 40 años de edad, pero después de los 80 más de la mitad de la población lo padece o lo padecerá a un nivel más o menos elevado. En estos casos, el problema recibe el nombre de presbiacusia.

Otra causa habitual, como ya te hemos indicado, es la sobreexposición al ruido también está detrás de muchos casos de pérdida auditiva. De hecho, la generalización del uso de auriculares y dispositivos portátiles de reproducción de música está haciendo que su prevalencia se dispare.

También hay personas que sufren pérdida auditiva desde el nacimiento, por malformaciones en la oreja u otros factores genéticos. Además, algunas enfermedades e infecciones pueden provocar hipoacusia, así como el uso de ciertos medicamentos, sufrir lesiones en la cabeza, el consumo de alcohol y tabaco o el exceso de colesterol.

¿Cómo sé que empiezo a sufrir pérdida auditiva?

En muchas ocasiones, se trata de un problema que va apareciendo de manera progresiva, por eso muchos pacientes tardan en darse cuenta de que lo están sufriendo. Insistimos en que es importante tratarlo a tiempo para que nuestra calidad de vida no se vea afectada, por eso debes prestar atención a estos posibles síntomas:

  • Amortiguación del habla u otros sonidos.
  • Dificultad para comprender a nuestro interlocutor cuando hay ruido de fondo.
  • Pedirles a los demás que nos hablen más lento o más alto.
  • Subir el volumen de la radio o la televisión más de lo necesario.
  • Abstenerse de participar en conversaciones o rehuir ciertos entornos sociales.

Si te sientes identificada o identificado, no lo dudes. Acude cuanto antes a tu especialista de confianza y pide que te hagan un test auditivo. 

¿En qué consiste el test auditivo?

Existen distintos tipos de pruebas de audición. A partir de ellas, el especialista analiza la reacción a palabras y sonidos con distintos tonos, volúmenes y niveles de ruido ambiental.

  • Tests de reflejo acústico: se evalúa la respuesta fisiológica del oído a los sonidos fuertes.
  • Pruebas de tonos puros, también conocidas como audiometrías: se le ponen unos auriculares al paciente y se le pide que indique en qué momento oye algún sonido.
  • Examen con diapasón: se utiliza una barra metálica que produce un determinado sonido al vibrar. La prueba permite saber si la pérdida auditiva se registra en uno o ambos oídos.
  • Pruebas de reconocimiento de frases y palabras: se le pide al paciente que repita lo que le están diciendo a través de los auriculares.
  • Timpanometría: se coloca un pequeño dispositivo en el canal auditivo que permite medir la movilidad del tímpano.

Ninguna de estas pruebas implica riesgos ni incomodidad para el paciente. Los resultados permitirán determinar cuál es el nivel de pérdida auditiva y de qué tipo es.

¿La pérdida auditiva tiene cura?

Por norma general, es un problema de carácter crónico. En la mayor parte de los casos, la pérdida de audición no es reversible, pero se puede tratar para ralentizar su evolución y minimizar los síntomas. Los audífonos suelen ser la solución más eficaz, pero en algunas ocasiones puede ser recomendable el uso de un implante coclear o incluso la cirugía. El especialista sabrá decirte cuál es el tratamiento apropiado en tu caso.

¿Cómo puedo prevenir la pérdida auditiva?

La hipoacusia no sólo se puede prevenir, sino que debes hacerlo a lo largo de toda tu vida. No esperes a hacerte mayor para tomar precauciones. Te damos tres claves:

  1. Protege tus oídos limitando su exposición al ruido. No dudes en usar tapones u orejeras si trabajas en un entorno ruidoso.
  2. Controla tu audición y acude al especialista periódicamente, sobre todo si tienes más de 45-50 años y convives con el ruido. En cuanto aparecen los primeros síntomas, es importante tomar medidas a tiempo.
  3. Evita los riesgos recreativos. Tus oídos se ven expuestos a ruidos dañinos durante las actividades relacionadas con el motor, la caza, el uso de herramientas eléctricas o al escuchar música a un volumen excesivo. Protégete para prevenir daños a medio y largo plazo.

La pérdida auditiva es un problema para el que existen tratamientos. Lo importante es detectarlo a tiempo para tenerlo controlado.

Si notas alguno de los síntomas o, simplemente, si quieres vigilar tu salud auditiva, no lo dudes. Pide cita desde nuestra página web y visítanos cuando quieras. No dejes que las dificultades para oír bien afecten a tu vida diaria.

CÓMO ENFRENTARSE A LA PÉRDIDA AUDITIVA
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